En el ojo del cazador

Amar a alguien es una cosa y que alguien te corresponda es otra. Cuando eso sucede es como levantarse de madrugada un 25 de Diciembre y encontrar exactamente lo que le pediste al niño Jesús o Santa. Nunca tuve esa sensación de niño, pero sí he sido correspondido. Mi niñez fue un poco dura, aunque no del todo. O por lo menos eso es lo que creo.

Durante mi infancia mi padre bebía demasiado, casi que era un alcohólico. Tomaba todos los fines de semana. A veces, cuando llegaba de madrugada, le daba por hacer cualquier necedad y todo dependía de su humor; cuando venía alegre nos traía hamburguesas o pollo asado y nos levantaba para comer, no decía nada sólo bebía mientras nos veía engullir; cuando estaba de malas nos preguntaba la tabla de multiplicar o dividir y si no respondíamos como él quería nos jodía hasta el cansancio. Un día me levantó a eso de las tres de la mañana, no esperó a que me repusiera sino que preguntó cuánto era cinco por cinco y respondí veinticinco; me dio un cachetón que me dejó hinchado todo el cachete por una semana. En alguna que otra oportunidad reñía con mi madre y, cuando venía muy de malas y borracho hasta la médula, la golpeaba como si fuera un hombre, ella aguantaba como una campeona. A veces la pagaba con mi hermano mayor; me acuerdo que una vez le pegó la frente contra la pared, lo dejó inconsciente. Él fue quien recibió más palo. Paco era buen chicho, a veces me soplaba las respuestas de la tabla de multiplicar y me ayudaba a atarme los zapatos. En una oportunidad tumbé el televisor de la sala, él asumió la culpa y recibió unos cuantos correazos. También me enseñó a leer y a guantear, nos llevábamos bien. De vez en cuando reñíamos, como es normal entre hermanos, sin embargo, aun cuando lo hacíamos nunca me lastimó más de lo debido. A veces, cuando me ponía a llorar, él se detenía y me decía que dejara de gimotear que no era para tanto. Lo que más recuerdo de él fue cuando me dijo que “El niño Jesús” no existía. Fue un 23 de Diciembre, él me encontró escondido bajo la cama mientras redactaba la carta para el niño. Quería que lo acompañara a guantear y, como estaba apurado, me dijo que no me esmerara mucho en escribir y me explicó como era el asunto.

Ya me parecía extraño lo del Niño; pedía una bicicleta, y me traía un carrito de plástico; pedía un carro a control remoto, y me traía un carrito de plástico; pedía un helicóptero, y me traía un carrito de plástico; ese año, después de enterarme de todo el asunto, ya estaba harto y, para joder a mi madre, pedí una Barbie rosada. El niño no me trajo un carrito de plástico, en cambio mi madre me encerró en la habitación y comenzó a preguntarme cosas hasta que admití conocer la inexistencia del Niño Jesús, eso fue peor; no más carritos de plástico, traerían camisas, medias, cuadernos, lápices y pantalones. Ya no teníamos juguetes, pero el niño que vivía a dos casas de la nuestra sí. Él era un gordito, medio tontón, avaro y echón. Cuando era chicho le gustaba salir con sus juguetes y cuando pedías que te lo prestara decía que no porque se lo podías romper. Ese mismo año se asomó a echarnos en cara su nuevo carro a control remoto mientras guanteábamos en la calle. Cuando no lo quiso prestar mi hermano tomó una piedra y aplastó el carrito. El muy desgraciado fue a llorar a su casa, su madre le reclamó a mi padre y ya se imaginaran lo que pasó. Desde ese día mi hermano le tenía el ojo puesto. En otra oportunidad salió con sus juguetes y quiso prestarlos, no le dijimos nada. Pero a partir de ese día lo esperábamos a la salida de la escuela, le pedíamos todo el dinero que cargaba encima. Si él se negaba le caíamos a patadas y si daba el dinero, también. Si él lo acusaba con la directora quedaría como una niñita llorona y nadie nunca más le hablaría. Una vez el niño empezó a lloriquear y a mi hermano le dio como lástima, dijo que esa vez no le daría patadas si le entregaba todo el dinero, y le dio con los puños; en otra oportunidad le dijo que no le daría ni con las piernas ni con los puños, y buscó un palo; ya cuando no tenía más que inventar me llamó para que le diera por él. Entonces el gordito agarro una mala costumbre, gastaba todo el dinero en el almuerzo para que cuando lo revisáramos no encontrásemos nada. Pues, cambiamos de horario; lo esperábamos en la esquina que queda antes de llegar a la escuela. Su estrategia le resultó peor porque también le quitábamos el almuerzo.

 El gordito estaba jodido, una vez que te lo hacen quedas como la nenita de la clase. Ya no era sólo mi hermano, también Toñito, el otro Paco, Samuel, Álvaro y hasta el amanerado se burlaba. Se lo merecía, cada vez que salía lo esperábamos. Si no tenía dinero le hacíamos una maldad aún peor. Todo el tiempo lloraba, pero en varias oportunidades se nos escapó; el desgraciado, para lo gordo que era, corría rápido. Cuando entré al liceo no supe mucho de él porque, después del divorcio de mis padres, me fui a vivir con mi abuela, sin embargo, me enteré de que unos chamos de cuarto año le orinaron encima y que se metió a Rockero Gótico Satánico. Empezó a vestirse de negro y a comportarse todo raro. No iba a las fiestas, no hablaba con nadie, poco se le veía por la calle y siempre lo golpeaban, ya ni se defendía.

De verdad no me sorprendió cuando mi hermano me lo dijo. De verdad que no, al fin y al cabo, él siempre fue como rarito desde pequeño. Lo que sí sentí fue un escalofrío en las muñecas cuando me explicaron cómo lo hizo. Hace pocos días me tomé unas birras con mi hermano, me contó lo del viejo; se lo merecía por hijo de puta, en cambio lo del gordito aquel lo puso medio pensativo. Entonces dijo:

-Siempre fue medio loquito.-…Y seguimos bebiendo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s