Nociones básicas de escritura

Parte II

¿Estilo poético?

Al hablar usamos frases muy vistosas. Ellas se quedan “pegadas” en nuestro subconsciente y a la hora de escribir nos traicionan. Es cierto, existe una narrativa poética, me refiero a esa forma de arte en la cual los poemas cuentan algún acontecimiento. Eso no tiene nada de malo. De hecho, La Ilíada y la Odisea son considerados poemas narrativos. O mejor dicho, sucesos narrados en versos. Algunas obras narrativas incluyen poemas e interludios poéticos. Eso está muy bien, sin embargo, lo que no está bien es que tengas rimas internas por todos lados sin un orden. Para empezar la narrativa poética tiene una tradición oral, esa es su principal función, mas en la prosa no es así.

La prosa es una forma del lenguaje usada para expresar los conceptos, no está sujeta a medida y cadencia. Es una forma de la lengua escrita definida por oposición al verso hacia atrás con figuras que se agrupan en el llamado paralelismo. Se ha definido la prosa por oposición al verso porque aquella no tiene ni ritmo métrico ni repetición ni periodicidad.
Hay sus excepciones, claro está. Sin embargo, hay que evitar rimas en la narración. No abusar de ellas, puede que en alguno que otra oración tenga una rima, no obstante, esto resta mucho y resulta muy arriesgado. Por ejemplo:

“Era tan lindo de día que ella no entendía lo que le hacía cuando lo veía.”

Si se estudia el ejemplo anterior pareciera que fue redactado por un niño, o alguien sin muchas luces. Claro, si quieres escribir un cuento para niños no estaría mal hacerlo en rimas. Lo que sí se debe tener claro es que un poeta es un Poeta y un narrador es un Narrador. Si intentas mezclar no serás ni Poeta ni Narrador, escribirás algo que no será tomado como Poema ni como Relato.

Concordancia

Hay que tener mucho cuidado. Combinar las oraciones en plural con singular, masculino con femenino o primera persona con tercera persona es fácil.

Ejemplo:

Le di comidas a muchas personas.

Les di comidas a muchas personas.

Aquí hay un error con respecto al plural. A quién le dio comida; a muchas personas. Por lo tanto no se debería decir le di, sino les di.

Palabras con significado errado

Es muy común, existen palabras que por su similitud tienden a confundir. Su uso ha sido tan extendido que ya se convierte en algo normal. Un ejemplo sería la palabra bizarro.

La palabra bizarro denota cualidades positivas, no obstante es usado para referirse a algo raro, extravagante, insólito o asqueroso. Eso se debe a que existe una confusión con respecto a la palabra francesa bizarre la cual significa “extraño, extravagante”. En español bizarro significa o es sinónimo de valiente. Ejemplo:

Es una película bizarra.

Lo correcto sería decir:

Es una película rara.

En cuanto a este error la recomendación es tener un diccionario a la mano.

Los gerundios

EL gerundio es una conjugación del verbo que demuestra una acción; pero no está definida ni por el tiempo, el modo, el número ni la persona. No puede expresar una acción posterior a la del verbo conjugado, su uso es para acción anterior o simultánea.

Ejemplo:

Llegó, comenzándose el bochinche.

Había una maleta conteniendo todos los cuadernos.

Estando a su disposición, saludo atentamente.

Se dictó una ley disponiendo.

Lo que hacen muchos escritores es evitar los gerundios. Le tienen pavor, a decir verdad los entiendo. Pero no debería ser, lo ideal es dominarlo y usarlo cuando sea correcto.

Llegó y comenzó el bochinche.

Había una maleta que contenía todos los cuadernos.

Saludo atentamente y quedo a disposición.

Se dictó una ley que dispone.

Preposiciones

La preposición es la clase de palabra invariable que introduce el llamado sintagma preposicional. Las preposiciones introducen adjuntos, y complementos obligatorios ligando el nombre o sintagma nominal al que preceden inmediatamente con un verbo u otro nombre que las antecede.

Los errores con las preposiciones son comunes, en especial con el uso de la preposición “a”.

Ejemplo:

“ahora hablaré respecto a lo que nos interesa”

“ahora hablaré con respecto a lo que nos interesa”.

En el primer ejemplo existe un error gramatical y consiste en que la preposición “respecto a” está mal utilizada. Por tanto, la expresión correcta es la segunda: “ahora hablaré con respecto a este tema””

Ejemplos:

Cerca de

Mi casa queda cerca de la estación

Como consecuencia de

Como consecuencia de su actitud, ahora está en problemas.

En relación con-

Con relación a ese asunto, Juan omitió opinar.

Junto con

Junto con los otros veremos el partido.

Relacionado con

 Este hecho está relacionado con otros similares.

Respecto de –

Tenemos que hablar con respecto a tu situación.

Sobre la base de-

 Sobre la base de su nueva estrategia, el equipo saldrá victorioso.

Queísmo y dequeísmo

El dequeísmo es el uso incorrecto de la preposición “de” delante de la conjunción “que” en los casos en que la preposición no viene exigida por el verbo u otra palabra del enunciado:

Le pidió de que se fuera.

Su propósito es de que pasemos un buen rato.

En ambos ejemplos la preposición “de” no es necesaria. También es dequeísmo sustituir la preposición que exige el verbo (confiar en, insistir en…) por la preposición “de”:

Confío de que lo hagas.

Confío en que lo hagas.

Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma pronominal (alegrarse, preocuparse, olvidarse, etc.), exigen un complemento precedido de la preposición “de”. En ese caso, el uso conjunto de la preposición y la conjunción es obligatorio, y los pronombres reflexivos que anteceden al verbo no ejercen ninguna función, sino que son parte integrante del verbo.
Me alegro de que estén bien.

Me preocupo de que tengan lo que necesitan.

Cuando se antepone la preposición «de» a una oración subordinada sustantiva de complemento directo. Esto ocurre, sobre todo, con verbos de pensamiento: pensar, opinar, creer, considerar, etc.; de habla: decir, comunicar, exponer, etc.; de temor: temer, etc.; y de percepción: ver, oír, etc. En cambio, el complemento directo nunca va precedido de la preposición de.

Opino de que…

Opino que…

El queísmo: consiste en prescindir incorrectamente de una preposición delante de la conjunción “que” en casos en los que su presencia es necesaria:

Me acuerdo que llovía.

Le convenció que era un error.

Estoy seguro que él aprobará.

Para determinar el error podemos hacernos preguntas. Ejemplos:¿ De qué te acuerdas?;¿ De qué le convenció?; ¿ De qué estás seguro?

Me acuerdo de que llovía.

Le convenció de que era un error.

Estoy seguro de que él aprobará.

Ambigüedades producidas por hipérbaton

La frase está mal expresada a tal punto que tiene, como mínimo, dos interpretaciones posibles.

Atraparon a un delincuente acusado de robar a siete personas en el barrio el Recreo.

¿Lo atraparon en el barrio el Recreo? ¿O robó en el barrio el Recreo?

Murió de las heridas recibidas en el Patio de su casa.

¿Las heridas las recibió en el patio de su casa, o murió en el patio de su casa por las heridas recibidas? ¿Las heridas se reciben?

La puntuación

La puntuación es el puente entre la Ortografía y la Redacción. Sirve para dar claridad a nuestra comunicación escrita y es indispensable para transmitir nuestro mensaje de modo comprensible para quien nos lee. Reemplaza en la escritura las pausas y la entonación que usamos cuando hablamos. Refleja también nuestro estado de ánimo y nuestra intención.

a-. En una enumeración cerrada o finita de elementos de la misma categoría no se debe usar coma antes de las conjunciones y, e, o, u, ni.

Ejemplo:

Compré pan, leche, y huevos

Compré pan, leche y huevos.

Sin embargo, debe ir coma delante de las conjunciones cuando las sigue una frase que expresa una idea distinta o complementaria:

Empacó su ropa, sus zapatos, su raqueta de tenis, y salió para el aeropuerto.

b-. No se debe escribir coma entre el sujeto y el verbo de una oración, ni siquiera en el caso de sujetos que constan de una serie de elementos separados por comas.

Pedro, se divirtió.

Pedro y Pablo, se divirtieron en la fiesta.

Ambos son incorrectos; sobra la coma. La Academia establece una extraña excepción diciendo que si el sujeto es una enumeración que termina con etcétera o con etc., se debe usar coma después de esa palabra o abreviatura.

c-. No se escribe coma delante de la conjunción que precedida, inmediatamente o no, de tan, tanto o tal. Ejemplo:

Esto es tan sencillo, que todos lo pueden entender.

d-. Se pone punto al final de las abreviaturas, pero las abreviaciones o símbolos de las unidades de magnitudes físicas se escriben sin punto tras ellos. Ejemplos: depto., Sra., Dr., pág., g, km, a.m. (Obsérvense las mayúsculas en Sra. y Dr., la tilde en pág. y la ausencia de punto después de g y km.)

f-. Se usan dos puntos antes de una enumeración anunciada con anterioridad, pero es incorrecto usar dos puntos si antes hay una preposición (las preposiciones más comunes son: a, ante, bajo, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, sobre, tras). Ejemplos:

Asistieron representantes de: Colombia, Ecuador y Bolivia es incorrecto.

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